jump to navigation

“Aquella vieja cancioncita…” 25 March 2004

Posted by Don Arturo in : General , trackback

Segunda Carta de Xavier Peró

Mi estimadísimo señor Flores, Arturo Flores:

¿Recuerdas tu aquella vieja cancioncita que Éricka cantaba tanto? Últimamente la he traído en la mente dándome vueltas en la cabeza…no la logro recordar muy bien, pero recuerdo el coro:

Si te quiero es por que sos
mi amor, mi cómplice y todo,
y en la calle coco a codo
somos mucho más que dos.

Tengo entendido que la letra la compuso Mario Bennedetti. Como sea. La he traído últimamente en la cabeza…¿será acaso que ya se acercan las fechas del recuerdo infausto del amor infantil que se fue una tarde de jueves?

Si…si es.

Y es por ello que este día no te atacaré ni te castigaré con el falso honor de mi sarcasmo y mi ironía. Hoy…solo te saludo amigo mío, y te recuerdo que sigo aquí, viéndote de lejos para no interrumpir tu diario andar.

Sé que visitaste la tumba de Éricka en días pasados…sé que le cantaste y que le oraste…es un ciclo que no has podido cerrar del todo. Ten cuidado con tus sentimientos, Arturo…todavía te traicionan. Te cuidado con la nueva empresa en la que te estás metiendo…¡no has dejado a Éricka! ¿Cómo pretendes querer a alguien más si no asumes la muerte de quien te amó siendo un niño?

Trato de comprender tus razones en la mente y en el corazón, pero por alguna extraña razón, esta vez te has cubierto de un manto poderoso que me impide ver a través de ti, ¿qué es?

Espero que estés bien, amigo. Desde mi destierro te saludo.

Xavier Peró.

(…)

Señor Peró:

¿Me puede recordar en qué momento de la historia le permití llamarme por mi nombre y tutearme?

¿Sería usted tan amable de decirme qué bien le hace a la Patria, a la Humanidad o a quién sea el que usted pueda ver a través de mi?

¿Me puede usted decir, señor Peró, desde cuándo se preocupa por mis sentimientos, mis acciones y mis andares con verdadero interés?

Nunca ha hecho usted nada por mi que sea considerado “bueno”, de usted solo he recibido burlas y malos tratos, ¿debo confiar en sus palabras? ¿Debo sentirme bien o halagado con lo que dice en su carta?

Lo siento…hoy no me inspira usted nada.

Pero como soy educado, me detendré a reponderle sus preguntas, esperando que su curiosidad sea, de una vez por todas, complacida.

Si…se acercan las fechas y la pienso mucho, y no solo la pienso: la escribo, la veo, la bebo, la siento, la percibo.

Si…fui a su tumba…el mismo día que fui a la tumba de la abuela. Le dejé una modesta flor y quité las hojas y la basura que estaban encima de su lápida.

Si…le canté. También recé, y por si todo esto fuera poco, besé su lápida y su cripta, ¿por qué? Por que la extraño.

¿No logra usted comprender mis razones? Pero claro…es que usted es inmortal, desde su muy insano punto de vista. Inmortal y superior a todo humano en la Tierra, ¿por qué habría usted de rebajarse e intentar entender la mundana pena del mortal común? No es ningún manto…no es ninguna coraza…soy yo. Y le puedo demostrar a usted y al mundo que puedo con una cosa y con la otra…le puedo demostrar que puedo vivir con el infausto recuerdo de aquella tarde de jueves y al mismo tiempo querer, amar y satisfacer a una mujer, llámese como se llame…véase como se vea…quiérame o no me quiera.

Lo siento, señor Peró…ya he dejado de ser su instrumento.

Un Saludo.

Arturo Flores

(…)

Te Quiero
(De Mario Bennedetti,
interpretada por Nacha Guevara)

Si te quiero es porque sos
mi amor, mi cómplice y todo.
Y en la calle, codo a codo,
somos mucho más que dos,
somos mucho más que dos.

Tus manos son mi caricia,
mis acordes cotidianos.
Te quiero porque tus manos
trabajan por la justicia.

Si te quiero es porque sos
mi amor, mi cómplice y todo.
Y en la calle, codo a codo,
somos mucho más que dos,
somos mucho más que dos.

Tus ojos son mi conjuro
contra la mala jornada.
Te quiero por tu mirada
que mira y siembra futuro.

Tu boca, que es tuya y mía,
tu boca no se equivoca.
Te quiero porque tu boca
sabe gritar rebeldía.

Si te quiero es porque sos
mi amor, mi cómplice y todo.
Y en la calle, codo a codo,
somos mucho más que dos,
somos mucho más que dos.

Y por tu rostro sincero
y tu paso vagabundo
y tu llanto por el mundo.
Porque sos pueblo te quiero.

Y porque amor no es aureola,
ni cándida moraleja.
Y porque somos pareja
que sabe que no está sola.

Te quiero en mi paraiso,
es decir, que en mi país
la gente viva feliz
aunque no tenga permiso.

Si te quiero es porque sos
mi amor, mi cómplice y todo.
Y en la calle, codo a codo,
somos mucho más que dos.
Y en la calle, codo a codo,
somos mucho más que dos.

(…)

Xavier Peró, en su destierro, recibió la carta de un tal Arturo Flores, al leer el penúltimo renglón de la misma, sonrió ligeramente y profirió la sentencia eterna:

-Iluso…

Comments»

1. Lucia - 25 March 2004

He leido, me he adentrado en su chueca pero bien ponderada choza pero me ha costado trabajo salir de ahi, por fin, encontré la puerta, encontré la salida y aqui estoy, a punto de irme a comer a la mia casita, pero me ha dejado con una maraña de dudas. Señor Flores Camacho, no logro entenderlo del todo, cosa buena, pues quien nos entiende esclaviza una parte de nuestro ser, pero… se muy bien que usted no es asi de simple, acaso es que usted se ha puesto una barrera, lo percibo y por ello le he preguntado constantemente que es lo que siente usted mas su respuesta sigue siendo igual de vaga. Usted ha leido perfectamente mi libro abierto de vida y yo no he obtenido respuesta alguna, usted sabe tanto lo que se revuelve dentro en mi, no se que sea, tal vez sea un autoengaño, ¿quien para sentir escuchando, en lo mas ultrasensible del ser? Sonidos demoniacos de vaivenes en roces embrujantes, esa busqueda de battallas ganadas o perdidas. Quiero dejar esta terquedad, en mi persona no me arrepiento, al final de cuentas ¿a quien le importa? es mi fantasia, solo mia. Mi ser se ha transportado a ese inframundo, con alucinaciones quimericas que queman el alma y el cuerpo, mis pensamientos son imagenes, como algun dia y vuelvo a preguntarme ¿que represento? Dentro de esta vida quimerica, plagada de contradicciones y misterios no debemos olvidarnos que somos mortales y como tales, disfrutar la vida en un presente continuo. Las cosas hasta que no se dicen no son nada mi poeta

2. Lucía - 25 March 2004

He leido, me he adentrado en su chueca pero bien ponderada choza pero me ha costado trabajo salir de ahi, por fin, encontré la puerta, encontré la salida y aqui estoy, a punto de irme a comer a la mia casita, pero me ha dejado con una maraña de dudas. Señor Flores Camacho, no logro entenderlo del todo, cosa buena, pues quien nos entiende esclaviza una parte de nuestro ser, pero… se muy bien que usted no es asi de simple, acaso es que usted se ha puesto una barrera, lo percibo y por ello le he preguntado constantemente que es lo que siente usted mas su respuesta sigue siendo igual de vaga. Usted ha leido perfectamente mi libro abierto de vida y yo no he obtenido respuesta alguna, usted sabe tanto lo que se revuelve dentro en mi, no se que sea, tal vez sea un autoengaño, ¿quien para sentir escuchando, en lo mas ultrasensible del ser? Sonidos demoniacos de vaivenes en roces embrujantes, esa busqueda de battallas ganadas o perdidas. Quiero dejar esta terquedad, en mi persona no me arrepiento, al final de cuentas ¿a quien le importa? es mi fantasia, solo mia. Mi ser se ha transportado a ese inframundo, con alucinaciones quimericas que queman el alma y el cuerpo, mis pensamientos son imagenes, como algun dia y vuelvo a preguntarme ¿que represento? Dentro de esta vida quimerica, plagada de contradicciones y misterios no debemos olvidarnos que somos mortales y como tales, disfrutar la vida en un presente continuo. Las cosas hasta que no se dicen no son nada mi poeta

3. arboltsef - 25 March 2004

Todos en el fondo somos unos pobres ilusos.

4. ReDGirL - 26 March 2004

Todos en el fondo, solo algunos a simple vista.

5. T.Infinito - 27 March 2004

Saludos. Me da gusto volver a leerte.

6. paulinita - 28 March 2004

ay don arturo… X_X

7. yulani - 7 April 2004

Es horrible recordar asi, quedarse con la daga de una persona clavada en el cerebro, en el corazon, recordarla, caminar(aveces sin rumbo) como si todo el tiempo nos acompañara, como si aun tocara nuestra mano, ver su espacio vacio y lleno muchas veces en fin como duele recordar aso.

8. T.I - 12 April 2004

Extrañar a alguien no es tarea fácil ni planeada, es llevar contigo sus ojos y a la vez sentirlos tan lejos como para reflejarte en ellos; es llevar por la calle su sombra sin que puedas llegar a alcanzarla; es tener el olor de su cabello sobre tus labios y no poder siquiera besarlo. Tal vez poco deje mi comentario, pero es que en verdad lo extraño, ese pedazo de mí que dejé en sus manos, esa tarde en la que juró que la distancia nos traería tiempos mejores, ese amor que sigue esperando en mi frente con ese impulso idiota de salir a buscarlo cuando el sol ya se ha ido. Tal vez, después de todo, comparto la idea de que en ocasiones todos llegamos a ser ilusos.