Educación sexual para el siglo XXI (antes de Cristo) 20 August 2006
Posted by Don Arturo in : General , trackbackMenudo despapaye se ha armado ahora con el famoso libro de Ciencias I para primero de secundaria y su manejo de la educación sexual. ¿Lo han escuchado últimamente? Que si el Cardenal ya opinó, que si el PAN, que si la SEP y la ostia que los parió a todos. Bochornoso en realidad. Cada dos o tres años la misma cantaleta.
Los principales argumentos que esgrimen los detractores del libro parecen sacados como de un mal sueño: la sexualidad se genitaliza, se promueve la promiscuidad, el tema no se maneja de una manera apegada a las costumbres y normas sociales y, el horror, ¡se promueve el ejercicio del placer! ¡Háganle el re pinche favor! Como si sentirse a gusto fuera pecado.
Pero bueno, dejemos al libro del lado. Las voces emanadas desde La Moral y las Buenas Costumbres dicen que el libro puede ser retirado de las aulas, y como alternativa proponen dejarles todo el paquete de la educación sexual de unos mozalbetes que a los 10 años ya saben en qué consiste “coger”, “fajar”, “puñeteársela” y demás a unos padres de familia que, en su mayoría, pecan de decimonónicos y a un cuerpo docente cuya formación en educación sexual es tan buena como en física nuclear aplicada.
Si chucha, como no.
“Vigilar y Castigar”, esa es la lógica. Hablando con la ciencia como aliada, la sexualidad resulta ser una práctica bastante placentera, divertida y didáctica. Una práctica informada disminuye los riesgos de contraer cualquier tipo de enfermedad sexual o de embarazarse sin planificar o de manera precoz. Sin embargo, cuando hablamos con la moral de nuestro lado, la sexualidad es algo que se debe callar, que se habla en casa y con sinónimos estúpidos (”no te agarres el pajarito”). La sexualidad es avergonzante, fea y pecaminosa, y toda conducta aberrante (desde el toquetearse hasta el tener sexo únicamente por lo rico que se siente, y eso hablando de las prácticas consideradas “normales-heterosexuales”…ya no digamos de otras) debe ser señalada, castigada y corregida, no vaya a ser que infecte a los millones y millones de muchachines y muchachinas que andan por la vida inocentemente, sin saber nada acerca de lo que se esconde detrás de su vello púbico, pero que llegado el momento, usarán religiosamente para traer a este mundo una nueva vida entregada a la fe, la oración, la abstinencia y la mortificación, como todo buen cristiano.
Si chucha, como no.
(Caricatura de Josel publicada el 19 de agosto en Público-MILENIO)


Comments»
“muchachines y muchachinas”,
usted debería escribir para el siguiente gobernante
Mi hermanita acaba de entrar a primero de secundaria…
Ya quiero que le den el mentado libro, no aguanot la curiosidad jajaja
Ese cartón no tiene madre…
Sigue Gozando!