Niños 9 November 2007
Posted by Don Arturo in : General , trackbackA pesar de todo, soy un tipo muy vulnerable y sensible a lo que pasa a mi alrededor. Pocas cosas me son indiferentes. Las más alcanzan a sacarme un suspiro y, a veces, una lágrima fugaz.
Incluso los niños.
Está muy bien documentada mi aversión por los niños. Incluso a veces me da por gruñirles y ladrarles (sobretodo a los desconocidos) cuando incurren en acciones subversivas. Sin embargo, y con todo esto, reconozco que a veces tienen muchas puntadas interesantes, producto de esa tan mencionada “inocencia infantil” de la que gozan transitoriamente, para desgracia de este mundo.
Hace un par de día, platicando con mi madre, me contó que en su primaria están haciendo acopio de viveres para los damnificados por las inundaciones de Tabasco. La respuesta fue muy buena, todos los niños llevaron montones de cosas. Sin embargo, lo que dio la nota, según me contaba, fueron varias latas con mensajes escritos en sus etiquetas.
“Les mando esta lata con todo mi amor”
“¡Ánimo, no están solos!”
Dibujos, mensajes y mucho color tenían esas latas.
Hoy me acordé de eso cuando veía imágenes de la situación en la TV, de gente recibiendo esta ayuda de tantos y tantos anónimos. Me gusta pensar que quien reciba una de estas latas sentirá un alivio y una paz increíble, por un mensaje que de tan modesto resulta increíblemente alentador.
¿Y qué hace uno? Sonríe y concluye que finalmente, por estos niños, este mundo no es tan malo después de todo. Y trata de hacer hasta lo imposible para que, cuando escribe estas letras, sus lágrimas no mojen el teclado de su computadora de trabajo.


Comments»
¡Ah! ¡Qué niños!
Yo pude ver en la tele varios centros de acopio donde la onda es escribir mensajes alentadores en todo rincón. La cursilería no es tan exclusiva de los niños, pero suelen ser ellos los primeros en armar el desorden.
Yo di dinero porque es frio y además es delito escribir sobre ellos.
Soy de los que ha conmovido especialmente lo que pasa allá. Uno puede hacer tan poco desde acá! Pero lo importante es que no dejemos de conmovernos, no? Esta es también es una lección de vida para los niños. Saludos!