Cruceros 15 January 2008
Posted by Don Arturo in : General , trackbackAnoche, como todos los días, tomé mi camión en la Calzada Independencia para regresar a casa (ruta 60, por si algún día me buscan). Cuando el camión llegó a la parada que está en frente del edificio de la policía municipal, se sube un joven, tal vez de no más de 20 años, traía un pantalón baggy y una playera con un dibujo de, supongo, Tupac Shakur. Se sentó al lado mío, en la última del camión.
Hubiera pasado desapercibido el joven de no ser por varias cosas. La más peculiar: llevaba varios de sus efectos personales en la mano. Un rosario, varias arracadas, su cinturón y las agujetas de sus tenis. Parecía evidente, lo acababan de soltar. En cuanto se sentó, emprendió a poner todas las cosas en su lugar. Con singular afán puso las agujetas de sus tenis. Con mucho cuidado, procurando que quedaran parejas. Superada la faena (y era difícil, con el camión en movimiento y a una velocidad considerable), tomó su mochila y sacó un papel que leyó con mucha atención. De reojó alcancé a ver que, precisamente, se trataba de una hoja del juzgado municipal y un pequeño talón que, supuse, sería su multa. Sabrá Dios que estaría haciendo cuando lo agarraron.
Guardó el papel, y de la misma mochila sacó una gran botella de refresco llena de agua y una pequeña bolsita de jabón en polvo. Abrió la botella, virtió un poco de jabón adentro, y la batió. No pude evitar voltear. Después se quitó uno de sus piercings e hizo un hoyo en la tapa. Puso en el suelo la botella y de la misma mochila ahora sacó una fibra de cocina y un pedazo de hule liso. Metió esto en sus pantalones y fue cuando volteó hacia mi. Nos quedamos viendo un par de segundos, se veía cansado, muy cansado. Le sonreí y él me sonrió de vuelta. Volvió a tomar su botella y mientras la batía me dijo “es la mejor hora…ahorita ya nadie se queja, todo mundo quiere volver a su casa”. Nos bajamos del camión en el mismo lugar, Revolución y la Calzada. Él se quedó en el crucero, yo seguí caminando un poco más. Todavía voltee y ya estaba el joven limpiando el parabrisas de un carro que ya se veía entrado en años y en achaques.
El trabajo, como el espectáculo, siempre debe continuar.


Comments»
Este post tuvo un efecto raro en mi …
pude imaginar perfectamente la escena…
hasta sentí como si hubiera estado ahi…
…
que raro jaja…
te mando un beso
((grande))
“No toda la gente errante anda perdida”
……